Stakeholders de una empresa: qué son, características y tipos

Seguro que muchas veces has oído hablar de términos en inglés que desconoces, pero hay uno que debes conocer si quieres dedicarte a los negocios: stakeholder. Es importante comprender el significado de este término, y su importancia dentro de la empresa, ya que es un público con mucho poder, capaz de cambiar el rumbo de la organización o alterar su reputación.  

Por ello, cuanto antes sepas qué son los stakeholders, más rápido entenderás cómo funciona una empresa, y tendrás más oportunidades para impulsar tu carrera laboral.  

Qué son los stakeholders 

Los stakeholders, también traducido como “públicos de interés» o «partes de interés», hacen referencia a todas las personas u organizaciones que son impactadas por las acciones de una determinada compañía.  

Este concepto, inventado en la década de los 80, sostiene que todos los grupos de interés son indispensables para que el funcionamiento de una empresa, y por tanto se deberían tener en cuenta en todos los planes estratégicos de negocio. 

Más aún, cuando una empresa triunfa o fracasa, esto afecta no solo a sus dueños, sino también a todos los grupos que la rodean: trabajadores, accionistas, clientes, proveedores y competidores. Por eso, esta visión humanista de la empresa se complementa muy bien con la responsabilidad social corporativa, pues ambas ven las organizaciones como entidades que deben vivir en consonancia con su entorno. Es decir, los recursos que toman deben devolverlos para siempre mantener un equilibrio y lograr que la empresa se siga expandiendo. 

No hay que confundir los stakeholders con los shareholders o accionistas en español, ya que los segundos son uno de los grupos de interés con mayor peso dentro de la empresa. Si quieres aprender más sobre las diferencias entre estos dos terminos y el poder que cada uno tiene en la empresa, te recomendamos estudiar el Master de Administración y Dirección de Empresas

Importancia de los stakeholders 

Como se ha mencionado, los stakeholders son todas personas afectadas por las decisiones de la empresa. No obstante, esto no es un camino de una sola vía, porque los intereses de estos públicos también alteran al desempeño de la empresa.  

Por ejemplo, si los clientes deciden no comprar los productos de la compañía, porque no cumplen las regulaciones medioambientales, el futuro de la organización estará en entredicho.  

Por otro, lado si la compañía aplica medidas para mejorar la satisfacción laboral, es muy probable que los trabajadores se sientan valorados y aumente la productividad en general.  

Hay que tener en cuenta que cada stakeholder tiene objetivos distintos, por eso la dificultad consiste en satisfacerlos todos, sin que eso perjudique el desempeño de la empresa. Tienes que tener en cuenta que las organizaciones son como un ser vivo, por tanto, si hay un grupo de interés insatisfecho, esto afectará directamente al resto de los stakeholder.  

Un ejemplo sería que los trabajadores estuvieran insatisfechos, por lo que si el ritmo de trabajo y calidad final bajan, esto reduciría el valor de las acciones y, por tanto, los accionistas se quejarían. 

Tipos de stakeholders 

Para poder contentar a todos los grupos de interés que existen en una empresa, primero hay que saber cuáles son. Por eso vamos a clasificarlos de dos formas: en primarios y secundarios, y según si son stakeholders internos o externos.  

De hecho, en las escuelas de negocios que presentan mayores índices de inserción laboral, suelen hacer hincapié en esto para que los alumnos que quieren hacer carrera en las empresas puedan elaborar las estrategias más efectivas, y crecer profesionalmente lo más rápido posible. 

Los stakeholders primeros son todos los grupos de interés imprescindibles para que una compañía pueda funcionar. Dicho de otro modo, todos los que tienen un vínculo económico directo con la empresa.  

Por otro lado, los grupos de interés secundarios son aquellos que no participan directamente en la empresa, pero que las acciones de esta les pueden afectar. Aquí entrarían los clientes y la competencia. 

Stakeholders internos 

Otra forma de clasificar a los grupos de interés es dependiendo de su lugar en la empresa. Así los stakeholders internos incluyen a todos esos grupos que tienen una relación directa con ella: 

  • Propietarios. 
  • Directores.  
  • Accionistas 
  • Empleados.  
  • Clientes.  

Hay que destacar que, aunque todos estos grupos entran dentro de una misma clasificación, cada uno de ellos tiene objetivos distintos. En este sentido, los propietarios, directores y accionistas buscan un aumento de las ganancias y del prestigio de la empresa. Mientras que los empleados quieren un salario justo, desarrollar una labor interesante y crecer como profesionales.  

Finalmente, la meta de los clientes es obtener una buena relación calidad-precio por el servicio o producto adquirido. 

Stakeholders externos 

Por otro lado, los stakeholders externos abarcan todos los grupos de interés que tienen una relación directa con ella. En esta amplia clasificación entra:  

  • La administración pública. 
  • Los competidores. 
  • Las asociaciones que defienden a los clientes. 
  • Las organizaciones ecologistas. 
  • Los medios de comunicación. 
  • La sociedad en general. 

Al igual que ocurre con los stakeholders internos, cada uno de estos grupos tiene unos objetivos particulares que se deben satisfacer para que el desempeño y la reputación de la empresa no sufran.  

Reputación digital: qué es, cómo gestionarla y qué estudiar para dedicarse a ello

La reputación online es la meta de muchas empresas. Una buena reputación online sube los índices de ventas, mientras que una mala gestión de la imagen digital atrae rumores negativos, quejas y puede significar la perdida de grandes sumas de dinero. 

Sin embargo, hay mucha confusión sobre qué es exactamente la reputación online cómo podemos gestionarla mantener una buena relación con nuestros clientes. Por ello, vamos a arrojar un poco de luz sobre este término, así como cuáles son los pasos a seguir para construir una buena imagen digital.  

Si también te interesa trabajar en este sector, y no sabes por dónde empezar, sigue leyendo. 

Reputación online definición 

La reputación online es el prestigio o estima que tiene una persona o marca en internet. Dicho de otra forma, la reputación online está conformada por todos aquellos elementos que conforman la imagen online de una persona o empresa. 

En el ámbito más laboral, se suele confundir la reputación online con todas las acciones sociales que una marca realiza, cuando la realidad es que la reputación online va mucho más allá. De hecho, la reputación online no está del todo bajo el control de las marcas, sino que todos los usuarios pueden contribuir a la creación de la reputación online.  

 Aquellos factores que contribuyen a la reputación online son:  

  • Factores internos: son todas las acciones que desarrolla la propia marca tanto online como offline.  
  • Factores externos: se trata de todos los datos que aportan los clientes o usuarios a la marca como comentarios, opiniones, imágenes, etc. 

Actualmente mantener un buen prestigio online es fundamental para el crecimiento de muchas empresas, ya que una buena reputación online te asegura: 

  1. Atracción de nuevos clientes.  
  1. Fidelización de clientes antiguos y nuevos.  
  1. Una mayor confianza en tus productos y tu marca.  
  1. Un aumento de tus ventas. 

Gestión de la reputación online 

Debido a todos los beneficios que trae una sana reputación online, hay muchas empresas que buscan gestionar correctamente su prestigio digital. Si quieres ayudar a mejorar la reputación online de tu empresa, toma nota de los siguientes puntos:  

1. Contrata profesionales que sepan sobre reputación online 

Necesitas gente que conozca el entorno digital a la perfección y sepa moverse naturalmente en él. Que se sepa los códigos y cómo expresarse en el medio online.  

Se trata de un tipo de formación muy especifica que se imparte en las escuelas de negocios más prestigiosas de España, por lo que antes de delegar está función en cualquier persona, lo mejor es que contar con el profesional indicado que llevará tu imagen digital y podrá cumplir con los objetivos que buscas. 

Este profesional se llama community manager, y hablaremos este perfil más adelante. 

2. Piensa en modo empresa 

Cuando te encuentres con un comentario negativo en Twitter, no te deprimas ni explotes. No es nada personal. 

Esto es importante que lo mantengas en mente, porque todo lo que se dice en internet queda registrado y es muy difícil de borrar, por eso no debes caer en provocaciones o discusiones con otras personas que no piensan igual que tú.  

Si logras pensar en modo empresa evitarás muchos dolores de cabeza y crisis de reputación. 

3. Crea un blog e incrementa tu reputación online 

Crea diferentes tipos de contenidos, entre ellos entradas de blog. Aunque no lo parezca, el blog es un buen lugar para probar tus conocimientos y aumentar tu autoridad en tu área de influencia, lo que tendrá un efecto directo en tu reputación online. 

Si creas contenidos atractivos e interesantes, tus clientes van a querer leerlos, hablarán bien de ti, los divulgarán, más personas te conocerán y tu reputación online crecerá. Es un círculo virtuoso. 

4. Incrementa la presencia dentro de tu propio sector 

No solo es importante que llegues a tu público, sino que te des a conocer en tu ámbito laboral, ya que esto te servirá para formar nuevas alianzas en el futuro. Así que acude a eventos y gana reputación frente a tus competidores. Tus clientes también lo percibirán como algo positivo. 

Community manager qué es y cómo funciona 

Si has descubierto que te interesa manejar redes sociales, interactuar con los usuarios, crear contenido atractivo, interesante y de calidad, y gestionar y mejorar la reputación online de una empresa… Entonces te recomendamos que estudies para ser community manager.  

Como indica su nombre un community manager es un profesional es maneja una comunidad, en este caso la online. Se encarga de interactuar y gestionar las redes y la reputación online de una empresa. Para ello, hace uso reconocimientos tan específicos como la planificación y ejecución de contenidos para tener presencia en internet.  

El community manager también tiene que contar con unas buenas dosis de ingenio para estar siempre a la última de las tendencias y utilizarlas para mejorar la relación con los usuarios y aumentar la fidelización. 

Por último, pero no menos importante un buen community manager debe tener mucha empatía para poder interactuar con los usuarios y mejorar la reputación online. 

Qué estudiar para ser community manager 

Para ser community manager se requiere tener un extenso conocimiento de las dinámicas que hay en las redes sociales, cuestión que podrás aprender en el Curso Superior en Community Manager en el que adquirirás de forma práctica todo lo que necesitas saber para manejar, mantener y mejorar la reputación online. 

Además, también sabrás cómo responder a una crisis de reputación online de manera rápida y efectiva. Te convertirás en el profesional que todas las empresas querrán contratar. 

Cómo hacer benchmarking

En un mundo donde existe una gran competitividad, las empresas tienen que estar constantemente actualizándose: deben comprender en todo momento el entorno en el que se mueve, y actuar en consecuencia para seguir siendo las mejores de su sector. 

Y es allí donde el benchmarking cobra protagonismo. 

¿Qué es el benchmarking? 

El benchmarking es un término anglosajón que significa “evaluación comparativa» Es decir, el benchmarking consiste en evaluar, comparar y analizar los procesos, productos, servicios y demás aspectos de tus competidores, para tomarlos como puntos de referencia en tus próximas estrategias.  

Es este análisis profundo lo que distingue al benchmarking de otros análisis, pues al realizar una investigación detalla de tus competidores aprendes cuáles son sus mejores prácticas para integrarlas en tu día a día y mejorar tu desempeño.  

Además, esto te permite conocer a tus competidores, y saber en qué fallan o en qué determinado aspecto no están satisfaciendo a sus clientes, de tal manera que tu empresa puede llenar ese hueco y ampliar su público objetivo. 

Hay que entender que el benchmarking es un proceso continuo que las empresas deben aplicar para siempre estar a la vanguardia e innovar. Esa es la razón por la que las empresas deben ser lo suficientemente flexibles y adaptables a los cambios. 

Tipos de benchmarking 

Dado todos los beneficios que aporta el análisis benchmarking, es natural que se hayan inventado para posibilitar la transformación y el crecimiento empresarial en varios ámbitos. 

Benchmarking interno 

Es uno de los benchmarking más enseñados en las escuelas de negocios más prestigiosas de España. Y tiene una razón. En este tipo de benchmarking no verás a tus competidores. 

Aquí el estudiado es tu compañía o más específicamente los distintos departamentos que conforman tu organización, lo cual sirve para determinar tu desempeño, las prácticas que deberían mantenerse y las que deberían eliminarse.  

El benchmarking interno se puede realizar en cualquier momento, pero el más común es cuando estás preocupado por tu rendimiento empresarial. Por ejemplo, si las acciones de marketing están cumpliendo sus objetivos, pero el departamento de ventas no, el benchmarking te ayudará a ver los puntos que tienen en común estos dos equipos para que puedan unirse, y mejorar juntos los índices de productividad. 

Benchmarking competitivo 

Este benchmarking se hace para saber la posición de nuestra empresa con respecto a sus competidores. Es ideal si queremos posicionar nuevos productos o servicios. 

En el benchmarking competitivo se compara el rendimiento actual de la empresa con el de tu competencia, para detectar fallos y arreglarlos. De hecho, el benchmarking competitivo es muy conocido entre las empresas, ya que les permite estudiar el método de trabajo o la tecnología que posee su competencia, para luego probarlas en su propia organización y evaluar el desempeño. 

Para recolectar dicha información existen varias formas:  

  • Directa: antiguos empleados, clientes y proveedores. 
  • Indirecta: internet, publicaciones, catálogos o estudios de productos. 
  • Cooperativo: intercambio de información entre las empresas competidoras. 

Benchmarking funcional 

El benchmarking funcional, a diferencia del benchmarking competitivo, es más amplio.  

Con esto nos referimos a que, si quieres aplicar este tipo de benchmarking, no solo tendrás que fijarte en tu competencia directa, sino en empresas de otros sectores que están haciendo las cosas excepcionalmente bien para aprender de ellos. 

Benchmarking genérico 

Se parece al benchmarking funcional, salvo una cosa: en el benchmarking genérico solo se fija en los logros. 

De esta forma, compararás tus logros con lo mejor que exista en tu sector, ya sea en funciones o procesos afines, y adoptarás los métodos de este competidor para mejorar. 

Fases del benchmarking 

Para aprovechar un benchmarking al máximo hay que tener muy claro las fases que tiene y qué pasos hay que seguir en cada una.  

Esto lo puedes aprender a base de ensayo y error. Pero, si quieres ahorrarte tiempo, mejor estudia un Máster en Administración y Dirección de Empresas que te ayudará a analizar los aspectos positivos y negativos de tu compañía, e implementar los cambios necesarios. 

En todo benchmarking que se precie debes de: 

  • Planificar exactamente lo que se comparará y frente a quién tendremos que compararnos. Parece obvio, pero no lo es. De hecho, esto definirá el éxito o fracaso de tu benchmarking.  
  • Pensar detenidamente cuáles son los datos a recolectar y cómo lo haremos. 
  • Comparar los niveles de desempeño de las compañías, así como los diferentes procesos que se llevan a cabo en las dos para ver los márgenes de mejora.  
  • Incorporar los nuevos cambios para mejorar nuestros resultados de productividad.  
  • Evaluar si los cambios introducidos surtieron efecto o no. 

¿Cómo aplicar el benchmarking en una empresa? 

Para aplicar correctamente un benchmarking en una empresa hay que seguir los pasos en que hemos descrito anteriormente. En la primera fase, primero debemos identificar a nuestros competidores y decidir qué se comparará.  

A continuación, hay reunir la mayor cantidad de datos sobre ellos. Estos datos pueden ir desde los perfiles de los empleados hasta la forma que se toman las decisiones. Para hacerlo, utilizaremos todos los canales que podamos, es decir: directo, indirecto y cooperativo. Una vez que ya tenemos los datos, tenemos que organizarlos para empezar el análisis y revisar la información obtenida.  

A la hora de analizar, hay que asegurarse que todo el equipo conozca los datos profundamente para que la comparación sea lo más rápida posible. Al final, los procesos que sean más compatibles con tu empresa serán los que se incorporen a las rutinas laborales.  

Finalmente, cuando las prácticas ya estén establecidas y haya pasado un tiempo, toca evaluar de nuevo a ver si hay un aumento en la productividad o no. 

5 pasos para estructurar tu idea de negocio rentable

Acabas de salir de la universidad o ya llevas unos años trabajando en tu sector y crees que tienes una idea innovadora, que le resolverá a la vida a muchas personas. Quieres verla triunfar, pero no sabes cómo ponerla en marcha, ni siquiera si es rentable.  

Puedes hacer que cualquier idea de negocio sea exitosa si aprendes los pasos que tienes que seguir para que sea rentable. ¿Estás listo para averiguar si todas aquellas ideas de negocios que tienes se pueden llevar a cabo? ¡Comencemos! 

Qué es la idea de negocio 

Antes de empezar a buscar la financiación y los recursos para hacer tu empresa realidad, tienes que saber si tu idea de negocio es rentable.  

Una idea de negocio es cualquier producto o servicio que todavía no existe y que quieres llevar a un determinado público para obtener un beneficio económico por su uso o adquisición.  

De hecho, desde la Escuela de Negocios Europea de Barcelona decimos que la idea de negocio es el paso anterior necesario para desarrollar un plan de negocio, que será lo que le presentarás a los inversores para recibir la financiación para empezar tu negocio. 

Cómo desarrollar una idea de negocio  

Una vez que ya sabes qué es una idea de negocio, hay que descubrir si tu idea de negocio es rentable, y esto solo se puede hacer si se desarrolla en base a unos parámetros.  

Para saber si tu idea de negocio de rentable tienes que:  

Identificar los aspectos más importantes de tu negocio 

Lo primero que debes preguntarte para saber si tu idea de negocio es rentable es si tu producto o servicio es innovador, qué lo diferencia de los demás y por qué alguien podría necesitarlo. 

Contesta a estas cuestiones con la mayor precisión, porque así sabrás si realmente tu idea tiene cabida en el mercado, si habrá un público interesado en comprarlo y probarlo.  

Estudiar el mercado  

En esta segunda fase para saber si tienes una idea de negocio rentable lo que hay que hacer es estudiar el mercado. Con esto, nos referimos a que debes analizar en profundidad a tu público objetivo: cuántos individuos conforman tu segmento de población, qué edad tienen, cuáles son sus gustos, sus pasatiempos, sus problemas; qué les preocupa y cómo tu proyecto les ayudará a solucionarlo.  

En esta fase también desarrollarás lo que se conoce como el buyer persona o el cliente ideal de tu producto o servicio. 

También es recomendable que investigues a tu competencia y los productos que venden. ¿Ellos logran satisfacer las necesidades que tiene tu público? ¿Cómo lo hacen? ¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades? 

Cuando sepas a la perfección el mercado en el que te mueves, es importante que, para que tu idea de negocio tenga éxito, comiences a imaginarte cómo será tu estructura empresarial, qué departamentos tendrá y cómo serán las relaciones entre ellos.  

Esto es importante, ya que dependiendo de la estructura que te plantees disfrutarás de unas ventajas y no de otras, así como permitirás un mayor flujo de ideas.  

En este momento debes también pensar en todos los pasos que seguirás para obtener tu producto. Podrás conocer si tu producto es muy fácil o imposible de implementar si estudias el Máster en Innovación y Empredimiento. 

Analiza los costes económicos y financieros 

Un aspecto nada agradable, pero necesario para saber si tienes una idea de negocio rentable es analizar los costos económicos y financieros para llevarla a cabo.  

Esto significa conocer de cuánto capital dispones y cuánto más necesitas para que la idea de negocio funcione. Esto se traduce en contratación de personal, espacios, recursos, pago de servicio como electricidad o agua, etc.  

De hecho, cuanto más detallado lo tengas mejor, ya que, si estás buscando inversores, estos se podrán imaginar la cantidad de recursos que requieres a la hora de financiarlo. 

Proyecta el crecimiento de tu empresa 

¿Cuánto tiempo necesitará tu idea de negocio para que se convierta en una empresa rentable? ¿6 meses? ¿1 año? ¿2 años? Intenta ser lo más realista posible para que todos sepan qué esperar, especialmente tú. 

Los nuevos negocios son ilusionantes, pero también requieren de buenas dosis de resiliencia. Si estimas cuánto tiempo debes esperar antes de ver resultados positivos, también será más fácil que aguantes las épocas duras.  

Patentar una idea de negocio 

Para asegurarte que nadie utilice tu idea de negocio, puedes patentarla. En España este es un servicio que se realiza mediante dos organismos: el Registro General de Propiedad Intelectual y la Oficina de Patentes y Marcas. 

De todas maneras, no toda idea será aceptada, para ello tendrá que cumplir una serie de requisitos: 

  • Que sea totalmente innovadora, nueva o única.  
  • Tiene que ser inventiva y alejarse de las obviedades.  
  • No puede ser abstracta, se debe poder aplicar.  

Si cumple con estas características, solo tendrás que rellenar una serie de documentos para poder registrarla.  

Si quieres que tu idea tenga de negocio sea rentable, contacta con la mejor escuela de negocios de Barcelona. Te enseñaremos a convertir todas tus ideas de negocio en éxitos empresariales. 

Supply chain manager: la profesión del futuro

La gestión logística no deja de crecer y especializarse. En medio de todos los nuevos puestos y perfiles de trabajo que surgen cada año, hay uno que ha sonado con más fuerza: el supply chain manager. 

Si quieres trabajar en logística, comprender todas las etapas de la cadena de suministro y ayudar a una gran empresa a optimizar su distribución y a fidelizar a sus clientes a través de la entrega de pedidos; deberías convertirte en supply chain manager. 

Qué es un supply chain manager 

Desde la Escuela de Negocios Europea de Barcelona definimos el supply chain manager como un profesional que se encarga de optimizar la supply chain, o lo que es lo mismo, la cadena de suministro. Para ello, gestiona y administra todas las actividades relacionadas con la adquisición, producción y distribución de los bienes de una compañía.  

Esto es muy importante en el panorama actual, pues la presión competitiva global y unos clientes cada vez más exigentes obligan a las empresas a ser eficientes y rápidas y dar un servicio excelente, especialmente en la distribución. Y para ello, se necesita a alguien que conozca a fondo el funcionamiento de la logística. 

Qué hace un supply chain manager 

Debido a su papel de gestor del área de logística de una empresa, el supply chain manager es responsable de:  

Transferir los materiales a quien corresponda 

El supply chain manager debe asegurarse de la transferencia de materiales y pedidos desde el proveedor hasta el cliente, de tal manera que obtenga los mejores precios para la materia prima y acierte en las cantidades para no malgastar el presupuesto.  

También debe tener en cuenta el equilibrio entre la oferta y la demanda para no ocasionar perdidas a la empresa. 

Identificar las tendencias de compra 

Muy importante para saber la cantidad a adquirir de materia prima para elaborar los productos. 

Más aún, si el supply chain manager identifica una tendencia al alza podrá almacenar suficientes productos, para luego atender a todos los pedidos y mejorar la imagen de la empresa.  

Configurar la red de distribución 

Esto lo ayudará a agilizar los procesos. En este sentido, el supply chain manager tiene que conocer la localización de sus proveedores y dónde se encuentran las instalaciones de producción y de distribución. 

Crear una red de distribución  

Para garantizar un envío efectivo y en condiciones, el supply chain manager debe configurar una red de distribución a fin de optimizar tiempos y que los productos y las materias primas lleguen a los clientes y proveedores cuando se les prometió. 

Control de stock 

Una de las funciones más importantes de este puesto. Tener organizado y catalogado el stock facilita la gestión de presupuesto. El capital restante puede aprovecharse en mejorar otras áreas de la supply chain, para optimizar aún más la cadena de suministro y mejorar la imagen de la empresa. 

Gestionar al personal  

En el área de logística trabajan muchas personas, por lo que se necesita una gran coordinación para que los plazos se cumplan y los pedidos lleguen.  

El supply chain manager es el responsable que esto ocurra, y por eso debe tener conocimientos avanzados de gestión de equipo, así como organización y empatía. 

Monitorizar 

El supply chain manager tiene que vigilar que todos los procesos se cumplan a tiempo para que las materias primas y los pedidos lleguen a las respectivas personas y organizaciones. 

Por ello, debe estar al corriente de todo lo que ocurre y de los problemas que surgen para solucionarlos inmediatamente.  

Velar por la imagen de la empresa 

En el contexto actual, el área de logística es sumamente importante para la imagen de la empresa. Si esta falla, la reputación de la compañía se verá muy afectada.  

Esa es la razón por la que la figura del supply chain manager es tan fundamental a día de hoy.  

Por qué ser un supply chain manager 

En esta época en la que hay una competencia tan feroz, ser supply chain manager tiene unos beneficios que no conseguirás en otros puestos:  

  • Trabajo asegurado: la logística es un sector en plena expansión que se espera que siga creciendo a ritmos agigantados durante los siguientes años. 
  • Posibilidades de crecer como profesional: debido a que el mundo se vuelve cada vez más globalizado, más y más empresas necesitan de un supply cahin manager para atender las demandas de sus clientes. Podrás empaparte de experiencia y convertirte en un activo valioso para las compañías. 
  • Puedes trabajar en todo el mundo.  
  • Salario alto: según estudios, de media un supply chain manager gana unos 75.000 anuales y, a veces, puede duplicarse. 

Cómo convertirse en un supply chain manager  

El supply chain manager es un perfil muy polifacético y con muchas habilidades. Debido al entorno en el que se mueve y todas las funciones que cumple, la persona que quiera aspirar a este cargo debe comunicarse con soltura en varios idiomas, preferiblemente en inglés, francés, alemán y español.  

Además, actualmente las empresas demandan que los supply chain manager tengan una buena base teórica que solo se consigue con un Máster en Supply Chain Management. 

Otras habilidades que también se piden es la empatía, la organización, el liderazgo, capacidad de trabajar en equipo y de comunicar lo que se necesita. 

Si quieres impulsar tu carrera, en ENEB te ayudamos a lograrlo con nuestro enfoque práctico, para que desde el primer día practiques todos los conocimientos que adquieras. De esta manera, como supply chain manager sabrás cómo realizar tu trabajo con eficiencia y rapidez. Contacta con la escuela de negocios con mayor salida laboral de España y reserva tu plaza. 

Plan de comunicación de crisis: qué es y cómo elaborarlo

No todos los días en las empresas son agradables, a veces se presentan situaciones difíciles que van escalando y se convierten en crisis. En otras ocasiones es un simple comentario o acción la que desata una tormenta de críticas, y disminuye la reputación de la empresa.  

Sea como sea, si quieres convertirte en un experto en comunicación corporativa y llegar a ser el responsable de ese departamento en una gran empresa, tienes que saber cómo elaborar un plan de crisis de comunicación para siempre cuidar la credibilidad de la empresa tanto interna como externamente.  

Saber elaborar un plan de comunicación de crisis no se aprende de la noche a la mañana, requiere años de práctica, llegar entender cómo funciona la empresa. Una forma de acortar el proceso es estudiando el Máster en Comunicación Empresarial y Corporativa en el que te enseñara a desenvolverte en un departamento de responsabilidad corporativa y a elaborar el plan de comunicación de crisis perfecto. 

Qué es una crisis de comunicación

Una crisis de comunicación es una es una situación en la que la imagen y credibilidad de la marca se pone en entredicho. Esto ocurre debido a una mala gestión de la comunicación, una decisión incorrecta o factores completamente ajenos a la empresa pero que de igual manera afectan a su imagen. 

En estos casos para salvaguardar la reputación de la compañía, se tiene que activar el plan de crisis de comunicación. También llamado plan de crisis se trata de una guía detallada en la que se especifican todos los pasos a seguir en el momento que una crisis estalla.  

Los planes de comunicación de crisis deben tanto dirigirse a los clientes internos (empleados, acreedores, socios…) como a los externos, es decir, medios de comunicación, público objetivo y todos aquellos agentes que queramos considerar.  

Los objetivos del plan de comunicación son, en primer lugar, detener el aluvión de críticas y reparar la credibilidad y confianza perdidas. Como se trata de un proceso lento, y ahora más con la globalización y la saturación informativa, la gestión de crisis debe prepararse con eso en mente.  

El responsable de la comunicación corporativa debe detallar el plan de crisis lo más que pueda. No es conveniente dejar nada al azar.   

Cómo hacer un plan de crisis de comunicación 

Los planes de comunicación de crisis deben ser elaborados en época de calma y preferiblemente durante los primeros meses de trabajo del responsable de comunicación corporativa, ya que esto le permitirá tener una visión global de la empresa.  

No hay una guía específica para elaborar un plan de crisis de comunicación. No obstante, desde la Escuela de Negocios Europea de Barcelona, siempre recomendamos que incluyas: 

Plan de comunicación de crisis: análisis DAFO 

Los análisis DAFO son un buen un punto de partida, ya que te permite conocer las fortaleza y debilidades de la entidad, así como las amenazas y oportunidades externas en las que te podrás apoyar en durante la gestión de la crisis. 

No te dejes nada, porque nunca sabrás por donde vendrá la crisis. Además, este análisis también te sirve para mejorar tu trabajo y sugerir cambios que repercutirán a futuro en la eficiencia, imagen y rentabilidad de la empresa.

 

Estrategia y calendario a seguir en la gestión de crisis 

Una vez conocemos en profundidad la empresa podremos elaborar un plan detallado a seguir. Este calendario no tiene que ir con fechas especificas porque no sabemos cuándo ocurrirá la crisis, pero si debemos establecer los plazos que queremos que dure cada una de las fases con los mensajes claves que lanzaremos. Así, cuando llegue el momento, no tendremos que estar improvisando de la nada.  

En esta etapa también podremos decidir qué tipo de estrategia seguiremos para el plan de crisis: 

  • Estrategia reactiva: nos comunicamos únicamente cuando hay un problema.  
  • Estrategia proactiva: explicamos la situación antes que el público lo demande. 
  • Estrategia accesible: abiertos a la conversación y transparentes.  
  • Estrategia de consistencia: dar declaraciones oficiales y argumentos básicos.  

¿Quién estará en el gabinete de crisis? 

Un plan de comunicación de crisis no se ejecuta solo, toda la empresa debe encaminarse a un mismo objetivo, esa es la razón por la que las personas del equipo directivo deben estar informadas y de acuerdo con los pasos a seguir.  

Para evitar tropiezos en los momentos difíciles, lo mejor es que elabores una lista con las personas que formarán parte del comité de crisis y les informes de tu decisión. 

Tomar la decisión de quién va en la lista no es fácil. Por eso, en el Máster de Comunicación Empresarial y Corporativa te daremos algunos consejos para que sepas escoger a los responsables de todos los departamentos que deberían estar en el comité, así como las personas de contacto, entidades o medios de comunicación que nos pueden ayudar en la difícil tarea de la gestión de una crisis.

Diseño de los mensajes en el plan de comunicación de crisis 

Ha llegado la hora escribir los mensajes que verteremos en caso de una crisis, decidir cuál es nuestro tono, ensayar los distintos tipos de enfoque y contar con varios modelos y plantillas según la ocasión.  

También es recomendable contar con ejemplos de planes de comunicación u otras notas de prensa que hayan redactado otras empresas durante su comunicación de crisis, para tener como modelo lo qué hay y no hay qué hacer.  

Es importante también fijarnos en qué entorno se mueve nuestro público objetivo, porque eso determinará la estructura del mensaje. ¿Son más de leer o prefieren consumir videos? 

Si puedes contestar estas preguntas ahorrarás mucho tiempo de trabajo. 

Canales del plan de comunicación de crisis 

En un plan de comunicación de crisis tenemos dos públicos objetivos. El interno y el externo. Cada uno de estos tiene sus propios canales de comunicación. Nuestra labor es identificar cuáles son y los códigos qué los rigen, para que cuando ocurra la crisis, nos comuniquemos con soltura y restablezcamos la credibilidad.  

Cuando hablamos de canales externos nos referimos a todos aquellos que utilizan los miembros de la organización, así como los proveedores. Estos suelen ser: 

  • Herramientas de mensajería como Whatsapp y Telegram. 
  • Herramientas para reuniones: Zoom o Skype. 
  • Herramientas de desarrollo de proyectos como Trello.  
  • Redes sociales corporativas como Slack. 

A su vez consideramos los canales de comunicación externa los utilizados por nuestro público objetivo. A saber:  

  • Redes sociales.  
  • Medios de comunicación.  

Por último, pero no menos importante, te recomendamos que elabores un calendario de contenidos, para tener organizado el flujo informativo en una crisis. 

Si quieres saber más sobre cómo elaborar un plan de comunicación de crisis y convertirte en ese experto que todas las empresas quieren, contacta con la escuela de negocios más vanguardista en Barcelona. En ENEB te ayudaremos a alcanzar tus metas. 

Tipos MBA, cuál debería elegir y por qué

Si has terminado tu carrera, ya tienes unos años trabajando y has decidido que quieres seguir impulsado tu carrera profesional, probablemente en tu búsqueda te hayas encontrado con la palabra MBA y sus versiones executive, global e international.  

Todas lucen interesantes y te pueden ayudar a crecer laboralmente. Tanto que no has podido decidir cuál te conviene más. Si te sientes identificado con esto último, en ENEB te explicaremos las diferencias de cada MBA y porqué te convendría escoger uno sobre otro según tus aspiraciones. 

Qué es un MBA. Por qué son tan populares 

Un MBA o Master in Bussiness Administration (Master en Administración y Dirección de Empresas) es un tipo de estudio superior en el que el alumno consigue un conocimiento profundo y extenso en negocios.  

La diferencia entre los másteres y los MBA es la especialidad del último, ya que fueron concebidos para que el estudiante adquiera habilidades de gerencia y sea capaz de acceder a cargos directivos o emprender en su propio negocio.  

Dada la exigencia del temario, cursar un MBA toma entre uno y dos años, en función de la cantidad de créditos que disponga el programa.  

El área de los negocios es muy amplia y cada vez exige más a los estudiantes que sean polifacéticos y dominen varios campos de conocimiento. Es por ello, que se han desarrollado distintos programas de MBA, según los intereses y las aspiraciones de los profesionale.  

Tipos de MBA 

 Para ayudarte en tu búsqueda desde la Escuela de Negocios Europea de Barcelona, hemos elaborado una lista de todos los tipos de MBA que existen. Primero separaremos los MBA por modalidad y luego por clases. 

Máster MBA Presencial 

El primero que se creó. Se trata de un tipo de estudio superior en el que obtienes una idea general del mundo de los negocios, así como las sinergias que los mueven. Es muy útil para incrementar tus redes de contacto y conocer otros profesionales en activo. 

Suele tener una duración de 1 o 2 años contando el trabajo final de master. 

 Máster MBA Online   

La modalidad más popular de MBA desde la pandemia. Gracias a la digitalización, muchas personas de todas las partes del mundo pueden disfrutar de educación de calidad y profundizar su saber en el área empresarial.  

Otra de las ventajas de este MBA es que el alumno se puede inscribir cuando más le conviene, así como ir realizando los distintos módulos en el momento que desee. De esta forma se consigue una conciliación perfecta entre la vida laboral, educativa y personal. 

No tendrás que renunciar a nada. 

En ENEB somos expertos en este tipo de MBA. Todo nuestro claustro de profesores son profesionales en activo y están dispuestos a ayudar a nuestros estudiantes cuando lo necesiten.  

Además, como queremos que salgas preparado y que el paso de la vida estudiantil a la laboral sea lo más sencillo posible, contamos con una metodología completamente práctica en la que te expondremos a casos reales, para cuando sucedan en tu puesto de trabajo, sepas cómo actuar.  

El resto de los MBA sus subespecialidades y como tal pueden ser presenciales u online.  

Executive MBA 

Este tipo de máster tiene como objetivo que directivos y gerentes de empresa profundicen en sus conocimientos en el ámbito de los negocios y les dé una visión global y transversal de la gestión general. De esta manera, se podrán desenvolver con éxito en puestos gerenciales.  

Para  acceder a este al Executive MBA se debe contar con experiencia previa en puestos de responsabilidad, ya que los contenidos que se imparten son más avanzados que un MBA general. 

Dentro de este tipo de máster, la modalidad más popular es la de Executive MBA online, ya que el alumno puede organizar su ritmo de estudio como quiera. 

International MBA 

Es una MBA especialmente diseñado para aquellos profesionales que quieran trabajar en el exterior o están pesando en expandir su negocio fuera de las fronteras nacional, ya que el International MBA no solo ofrece una visión estrategia y global del mundo de los negocios, sino que enseña sinergias de trabajo típicas de otros países. 

Para acelerar tu carrera laboral internacional, este MBA se impartirá completamente en inglés.  

Global MBA 

Es un nuevo tipo de MBA en el que el estudiante gana una visión holística y profunda de tres campos muy afines entre sí, es decir, al final del proceso educativo, los profesionales obtienen 3 máster, los cuáles certifican su experticia en distintas áreas.  

Dentro del Global MBA el más común es el que contiene un MBA, un Máster en Big Data y Bussiness Intelligence y Máster en Project Management, pero también hay Global MBA en Executive Marketing o Global MBA en Human Resources. 

Teamwork MBA 

Una nueva modalidad completamente nueva e innovadora dentro del paradigma educativo. 

 En el Teamwork MBA el estudiante adquirirá todos los conocimientos del Master de Administración y Dirección de empresas a través del trabajo en equipo, ya sea con personas de tu entorno o con un grupo internacional asignado por la escuela.  

Esto te permitirá obtener una visión estratégica y global del trabajo de un directivo a la vez que aprendes habilidades de comunicación exitosas de una manera natural y fluida.  

Si estas interesado en alguno de nuestros MBA no dudes en contactar la mejor escuela de negocios. En ENEB queremos que acelera

Tesis doctoral de nuestro colaborador Joaquim Marquès

La caída de la difusión en los diarios de pago en España. ¿Cuáles han sido las principales causas?

A través de un exhaustivo estudio que contempla 11 años (2000-2010), se han analizado las causas de la caída de la prensa de pago, intentando cuantificar en qué medida influye cada una de ellas en la crisis de los periódicos impresos: la expansión de la prensa digital, la irrupción de los diarios gratuitos, la apuesta (o no) por canales de distribución paralelos como la suscripción, la incidencia de la evolución de los puntos de venta tradicionales, el precio del producto, un posible cambio de hábitos sociales y el inicio de la crisis económica.

La pretensión es conseguir determinar de qué manera y en qué proporción estos fenómenos ejercen influencia sobre el descenso de la difusión de la prensa diaria de pago se ha hecho mediante el análisis detallado de los seis diarios generalistas más importantes de España en función de su difusión: El País, El Mundo, ABC, La Vanguardia, El Periódico de Catalunya y La Razón.

El estudio, convertido en tesis doctoral, constata cómo la población española se incrementó en casi seis millones de personas en el periodo objeto de estudio, de los que 1,7 millones eran inmigrantes de habla hispana, lo que facilitaba la posibilidad de consumir prensa en castellano.

Además, en esos once años, la renta per cápita real creció un 13,6%, por lo que se puede refutar la hipótesis de que el descenso en la venta de diarios sea consecuencia de un empobrecimiento de la población.

El estudio también constata que las generaciones más jóvenes combinan el soporte en papel y digital, sin que se produzca una sustitución radical de uno por otro. Por otro lado, una parte importante de la población sigue sin ser usuaria de internet, cerca de 23 millones de personas residentes en España, en 2010, no estaban habituadas a su uso.

Respecto a la publicidad, la preeminencia que ha tenido en las partidas de ingresos de los medios es previsible que no vuelva a producirse debido a la progresiva segmentación de audiencias y porque las empresas han ido destinando cada año cantidades proporcionalmente inferiores a esta industria.

La parte destinada a diarios en 2000 suponía, prácticamente, el 30% de toda la inversión destinada a medios convencionales, mientras que en 2010 este porcentaje había caído 9,5 puntos. En valores absolutos, la pérdida fue de más de 545 millones de euros facturados en el periodo de estudio.

Una lectura en detalle se puede realizar en: http://www.tdx.cat/handle/10803/101465

10 principios para un mundo mejor

Para el desarrollo de una sociedad más honesta y abierta cada uno de nosotros debe apostar por defender unos valores determinados. Hoy propongo apostar por los diez principios del pacto global que se definió por la ONU en el cambio de siglo. Han pasado 17 años pero es verdad que, a pesar de gozar de un consenso universal, gran parte de la ciudadanía los desconoce. El nombre exacto es Pacto Mundial de las Naciones Unidas por los Derechos Humanos, los Derechos Laborales, el Medio Ambiente y la lucha contra la corrupción.

Estos diez principios se organizan en torno a las cuatro categorías descritas en el título:

DERECHOS HUMANOS:

Respetar la protección de los derechos humanos fundamentales reconocidos universalmente, dentro de su área de influencia.
Asegurarse de que no son cómplices de la vulneración de los derechos humanos.


ESTÁNDARES LABORALES

  • Apoyar la libertad de Asociación y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva.
  • Apoyar la eliminación de toda forma de trabajo forzoso o realizado bajo coacción.
  • Apoyar la erradicación del trabajo infantil.
  • Apoyar la abolición de las prácticas de discriminación e empleo y ocupación.


MEDIO AMBIENTE

  • Mantener un enfoque preventivo que favorezca el medio ambiente.
  • Fomentar las iniciativas que promuevan una mayor responsabilidad ambiental.
  • Favorecer el desarrollo y la difusión de las tecnologías respetuosas con el medio ambiente.


ANTICORRUPCIÓN

  • Trabajar en contra de la corrupción en todas sus formas, incluidas la extorsión y el soborno.
  • De lo que se trata es que no sean solamente las personas, desde el plano interno o de manera individual, apuesten por esta defensa.
  • Queremos vivir en una sociedad que obligue a instituciones, entidades y empresas a integrar en su comportamiento los valores descritos.

Esta práctica ayuda a mejorar el entorno pero, a la vez, repercute también en la imagen de marca por la vía de la percepción social. Por esa, y otras múltiples razones, ya hay miles de organizaciones públicas y entidades privadas que se han adherido al Pacto Global obligándose a implementar esos principios en su quehacer diario.

El Pacto persigue dos objetivos principales: Incorporar los 10 principios en las actividades empresariales de todo el mundo. Pero también, canalizar acciones en apoyo de los objetivos más amplios de las Naciones Unidas, incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Se trata de que las empresas asuman como suyos tanto los 10 principios, como los 17 ODS, ambos marcos transversales en temáticas concretas. Solo de esta forma conseguiremos un mundo donde las empresas actúen de forma responsable y generen desarrollo sostenible.

Para más información:

El pacto mundial de las Naciones Unidas – ¿Una herramienta para asegurar la responsabilidad global de las empresas?
De la RSC a la sostenibilidad corporativa: una evolución necesaria para la creación de valor
Ética de la empresa, no sólo responsabilidad social
Ejemplo de aplicación en una empresa: Compromiso de todos: 10 principios del pacto mundial
Doctor Joaquim Marquès

Twitter: @Quim_Marques

El supernotario Blockchain. Mucho más allá del sistema financiero

Algo muy grande está sucediendo en torno nuestro sin que apenas nos demos cuenta. Algo que va a cambiar nuestras vidas como sucedió cuando apareció internet.

La tecnología blockchain (o cadena de bloques, también conocida como BC) está llamada a convertirse en el nuevo ecosistema de intercambio de información. Nació en 2009, de la mano de un colectivo desconocido (Satoshi Nakamoto es un acrónimo), para ser una alternativa al dinero y se ha convertido en la plataforma sobre la que funcionan las criptomonedas, siendo la más popular el bitcoin. Sin embargo, su uso va mucho más allá de ser una herramienta para monedas digitales. Abarca multitud de campos.

Para los desconocedores de qué es la cadena de bloques podemos definirla como una base de datos descentralizada y distribuida, basada en una secuencia creciente de bloques y cuya principal característica es la inmutabilidad y encriptación de los datos que esa cadena almacena. Cualquier modificación que se quiera realizar es detectada por todos los nodos que están interconectados. Alguien lo ha equiparado a un supernotario con miles de cabezas (los dispositivos que forman esa red) y que siempre se comporta de forma incorruptible (gracias a la criptografía con la que trabaja el sistema). Algunas personas lo llaman internet del valor y la seguridad que actúa como lo haría cualquier fedatario público. Con tan brillantes características no extraña que rápidamente se esté convirtiéndose en tendencia mundial.

Sus posibilidades son inimaginables por el potencial de escalado que tiene. Con costes ridículos, se puede decir que es una tecnología que sale casi gratis al no necesitar de intermediarios, lo que redunda en menores precios para muchos servicios que deciden utilizar el blockchain. Y no solo servicios. Sectores tan tradicionales como la minería, el textil o el automóvil son claros candidatos a utilizar la cadena de bloques.

La tecnología permite una mayor velocidad de ejecución en multitud de operaciones. También en el ámbito de la educación, acreditando los estudios realizados, como se puede constatar en la publicación que cito al final de este artículo. En poco tiempo va a formar parte de infinidad de aplicaciones y servicios que hoy en día tienen complejos procesos de intermediación. Pero el sistema de cadena de bloques, descentralizado, anonimizado y basado en pruebas que quedan registradas por todos los usuarios, va a hacer posible desarrollar un mundo horizontal y solidario.

El mundo del vino es un claro ejemplo del uso de la BC como tecnología para conocer su trazabilidad y poder dar fe del origen de cada botella. El consumidor puede saber todo el recorrido que ha tenido esa bebida alcohólica hasta que ha llegado a su copa. Pero los usos son múltiples y tan variados como podamos pensar. En Estonia ya se ha usado para legalizar un matrimonio, o sea, proporcionar una identidad digital no falsificable, sistema que puede trasladarse a cualquier tipología de documentación, incluidas las hojas de vida o CV que acreditan la autenticidad de lo que allí se expone e impidiendo su manipulación.

El siguiente reto es utilizar blockchain para el voto electrónico en los procesos electorales. También cambiará el paradigma de la comunicación y el marketing, sin necesidad de entrar en la lógica de la comunicación institucionalizada.

En resumen, el éxito de esta disruptiva tecnología está asegurado gracias a una serie de principios esenciales que posee blockchain y que Tapscott desgrana en su libro (más abajo). A saber: la integridad de la información BC que corre en la red; el poder distribuido que impide sea apropiado por alguien de manera unilateral, la seguridad y la privacidad de los datos que mediante BC se transmiten, la preservación de los derechos que en ella se contienen… en suma, con la utilización de la tecnología blockhain se contextualiza el nuevo liderazgo de la siguiente era.

Para ampliar información sobre el tema, consultar:

Artículos:

  • Bartolomé, Antonio; Bellver, Carles; Castañeda, Linda; Adell Jordi (2017). Blockchain en educación: introducción y crítica al estado de la cuestión. EDUTEC, Revista Electrónica de Tecnología educativa, nº 61, pp. 1-14, ISSN 1135-9250.
  • Dolader, Carlos; Bel, Joan; Muñoz, José Luis (2017). La Blockchain: fundamentos, aplicaciones y relación con otras tecnologías disruptivas. Economía Industrial, nº 405, pp. 33-40.

Libro:

Tapscott, Don y Alex (2017). La revolución Blockchain. Barcelona: Deusto ISBN: 978-84-234-2655-3.

Dr. Joaquín Marqués

Twitter: @Quim_Marques

LinkedIn: www.linkedin.com/in/joaquimmarques