En menos de una década, TikTok pasó de ser una aplicación desconocida a convertirse en una de las plataformas más influyentes del planeta. Con millones de usuarios en todo el mundo, especialmente entre jóvenes, su impacto cultural es innegable. Sin embargo, detrás de los bailes, retos y contenidos virales, se ha desarrollado una batalla entre Estados Unidos y TikTok por motivos que van más allá de lo tecnológico: entran en juego la seguridad nacional, la política internacional y la regulación del mundo digital.
Esta historia no solo cambia la forma en que entendemos las redes sociales, sino que también abre un debate profundo sobre soberanía de datos, poder geopolítico y el futuro del comercio digital. A continuación, desgranamos sus claves.
¿Qué es TikTok y por qué triunfó?
TikTok es una plataforma de videos cortos propiedad de ByteDance, una empresa con sede en China. Lanzada internacionalmente en 2017, combinó entretenimiento, personalización y viralidad para atraer a cientos de millones de usuarios en todo el mundo en tiempo récord. Su algoritmo sofisticado personaliza contenido de forma casi instantánea, convirtiéndola en una de las apps más adictivas de la era digital.
El conflicto con Estados Unidos: preocupaciones clave
Seguridad nacional y datos de usuarios
Desde 2020, Estados Unidos ha expresado preocupaciones sobre la seguridad nacional, argumentando que TikTok podría compartir datos de millones de estadounidenses con el gobierno chino. Estos datos incluyen información personal, actividad en la app y patrones de comportamiento, lo que para algunos críticos representa un riesgo potencial de espionaje o influencia externa.
En respuesta, en 2022 se aprobó el No TikTok on Government Devices Act, que prohibió el uso de TikTok en dispositivos del gobierno federal por motivos de seguridad.
Intentos de regulación y prohibición
Orden ejecutiva y desafíos legales
En agosto de 2020, el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que buscaba prohibir TikTok si su matriz, ByteDance, no vendía la aplicación o se separaba de su control.
Sin embargo, esa intención inicial fue bloqueada por tribunales y posteriormente revocada, lo que llevó a un debate de varios años sobre si debía permitirse o no que TikTok siguiera operando en suelo estadounidense. La disputa incluyó demandas legales como TikTok, Inc. v. Garland, donde la empresa argumentó que obligarla a vender la plataforma vulneraba la libertad de expresión.
Ley de 2024 y decisión del Tribunal Supremo
En abril de 2024, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Protecting Americans from Foreign Adversary Controlled Applications Act, una ley que exigía que TikTok se vendiera o enfrentaría un baneo completo en el país por motivos de seguridad nacional.
El 17 de enero de 2025, el Tribunal Supremo respaldó esta legislación, consolidando la exigencia de divestiture o prohibición.

¿Qué ha pasado con TikTok en suelo estadounidense?
Restricciones, acuerdos y nuevas negociaciones
Desde esa decisión, TikTok ha enfrentado un entorno altamente incierto. Estados Unidos ha impuesto plazos y restricciones, prohibiendo descargas desde tiendas de apps y limitando su uso en dispositivos federales.
A finales de 2025 se logró un acuerdo mediante el cual ByteDance aceptó formar una nueva entidad para las operaciones de TikTok en EE. UU., con una participación mayoritaria de inversores estadounidenses como Oracle y otros socios. Este movimiento busca garantizar protección de datos, revisión de algoritmos y moderación de contenidos bajo supervisión local, evitando así una prohibición total.
El acuerdo está previsto para finalizar este mes, enero de 2026, marcando un posible nuevo capítulo en la historia de la plataforma en Estados Unidos.
Implicaciones globales del conflicto
Un precedente sobre la soberanía digital
Este conflicto no es solo sobre TikTok: representa una tensión más amplia entre tecnología globalizada y regulación estatal. Estados Unidos busca establecer precedentes sobre cómo controlar aplicaciones que recopilan datos a gran escala y que podrían, en teoría, influir en políticas internas o vulnerar la privacidad de millones de ciudadanos.
Debate sobre libertad de expresión vs. seguridad
TikTok ha sostenido que obligar a su venta o prohibirla viola derechos fundamentales, como la libertad de expresión, argumentando que restringir el acceso a una plataforma con más de cien millones de usuarios afecta el derecho a comunicarse y compartir ideas.
Conclusión
La historia entre Estados Unidos y TikTok es una combinación compleja de política, tecnología, economía y derechos digitales. Representa una nueva frontera en la regulación de plataformas globales, donde el acceso a datos, la seguridad nacional y la libertad de expresión chocan en un terreno sin precedentes.
Este caso también ilustra la importancia de comprender las implicaciones de operar en un mundo interconectado, y cómo decisiones estratégicas pueden afectar no solo a empresas tecnológicas, sino también a millones de usuarios y a la percepción pública sobre el equilibrio entre seguridad y libertad.